La entrada con niebla que salió bien
Con visibilidad mínima, una enfilación y sectores de luz precisos guiaron la derrota final. El radar coincidía con marcaciones tomadas a mano y la velocidad se redujo para ampliar margen de maniobra. En la carta, un banco lateral exigía respeto absoluto a la sonda. La bitácora registró cada decisión y, al fondear, el aprendizaje era claro: preparar referencias redundantes paga. Comparte tus estrategias en niebla y construiremos una lista de verificación colectiva para entradas seguras.